jueves, 12 de junio de 2014

Diecisiete años

Hace unos días, se cumplía un año de tu marcha.
Una marcha que cerraba el telón de una gran historia de amistad. Una gran historia de 17 años.
De mis 22 años, 17 los pasé contigo. Eres muy probablemente lo mejor que me ha pasado.

Desde entonces siempre pienso en escribirte algo bonito, algo grande, pero sencillamente no puedo.

Beethoven, no te olvido.
No lo haré nunca.
Sencillamente, no puedo.