viernes, 23 de septiembre de 2011

La chica de la habitación 304




Decidí dedicarme unos días...salir de mi cuerpo y volar hasta encontrarme tumbado en alguna nube...sentado en alguna montaña...o nadando en algún mar. Decidí ir en busca de la persona que dejé atrás, perdida en algún lugar...en alguno de mis lugares favoritos, con una de mis canciones favoritas...quizás así sería más fácil distinguirme y al fin poder hablar conmigo.
Al fin y al cabo -pensé- no hay mejor forma de descansar que buscando respuestas a preguntas imposibles de contestar...
...y allí me encontré...tumbado en la hierba, a la tenue luz del atardecer, apoyado sobre un árbol a la orilla de un río...con un libro en manos y música casi melancólica de fondo...
* ¿Te importa que me siente a tu lado?
- ¿Acaso el césped es mío? Adelante, siéntate.
* Vengo a pedirte explicaciones...
- Pues no deberías, ¿sabes? Solamente tú deberías contestar a lo que quieres preguntarme.
* ¿Y cómo sabes qué quiero preguntarte?
- Yo soy tú, ¿acaso lo has olvidado?
* No, no lo he hecho, pero yo ya no soy como tú...soy distinto.
- Claro que eres distinto...me he ido.
* ¿ Por qué te fuiste?
- Ya no me necesitabas...siendo como yo no habrías llegado a ningún sitio...créeme, aquí estoy mejor...y tú estás mejor sin mí.
* Pero, ahora todo va mal...te fuiste, y ya nada es igual.
- ¿Te crees incapaz de afrontar las cosas sin mí?
* Tú eres muy seguro de tí mismo, tu forma de actuar inspira confianza y a la vez respeto...me gusta como eres.
- Creo que tú también puedes ser así si lo deseas, ¿no crees?
No todo lo que soy te conviene...tengo muchas cosas que te conviene no tener contigo a partir de ahora.
* Sabes, creo que te torturas demasiado...no deberías ser tan duro contigo mismo.
- Por eso me fui...¿recuerdas?. Ya sabes algo que no debes hacer, si no quieres fracasar.
* Ya he fracasado...
- ¿De veras?
* Sí
-¿En qué?
* Ya lo sabes...tú eres yo.
- Aprendes rápido...lo que has hecho no es fracasar...es aprender.
* ¿Aprender qué?
- Aprender que eres más cobarde de lo que creías...aprender que no eres tan inteligente y trabajador como la gente creía de tí....aprender que a veces, uno tiene que repetir las cosas cuando salen mal...Sinceramente, creo que has aprendido a aprender.
* Ahora estoy perdido, ya no sé qué hacer, ni qué pensar.
- No seas tonto...sabes muy bien lo que quieres, y sabes muy bien en qué fallas, y por qué fallas... Sabes rectificar si lo deseas.
*Así que no vendrás de vuelta conmigo.
-No, este libro es muy entretenido, quiero terminar de leerlo, cuando lo termine quizás me pase a visitarte
*¿De qué va? ¿Quién lo ha escrito?
- Pues no sé mucho de su historia la verdad...solo lleva veinte años escribiéndose...y, lo escribí yo. Ahora, tú tienes la tinta de tu vida...yo leeré el libro de tu vida desde aquí, tranquilamente. Cuando decidas terminarlo...creo que retomaremos esta conversación.
...Estos días decidí dedicármelos a mí mismo...a buscarme...y conseguí encontrarme. Pero...para mi sorpresa, creo que no necesitaré buscarme más, ni creo que desearé ser cómo antes...no me caigo tan bien como creía.
Aún así...aprendí algo importante de mí mismo en ese viaje...
Aunque esto ya es otra historia...quizás la cuente, en capítulos más avanzados de mi vida...de momento me quedaré con la idea de que, por más que me puedan quitar notas...por más que puedan quitarme la bata...o el título de cualquier cosa....jamás podrán quitarme la ilusión de entrar en la habitación 304, sentarme en la cama de esa chica y preguntarle:
"¿Cómo te encuentras hoy? "
Dicen que todos merecemos segundas oportunidades...¿Por qué me empeñaré en ser médico?
Creo que la respuesta está simplemente ahí...los médicos muchas veces les ofrecen segundas oportunidades a las personas...y to
dos...las merecemos, para poder continuar con nuestra vida.