lunes, 27 de junio de 2011

El valor de lo aprendido



Estabas allí...sé que estabas allí.
El día se levantó precioso, las nubes eran tranquilas y el sol me sonreía...sé que estabas allí.
Miré por la ventana, adoro ver los rayos de luz iluminar la mañana apacible y fresca...yo sé que estabas allí...y yo, aún me encuentro aquí.


A punto de terminar....o a punto de empezar quizás, quien sabe tal cosa...yo solo sé, que estabas allí...
Nunca imaginé que sería tan fácil aprender...aprender a vivir, a ser feliz estando tan lejos de ti....y aún así...sabía que estabas allí.
No me reproches la vida... repróchame el recordarte cada mañana, cuando entra la luz por mis pupilas, iluminándolas con su belleza. No permitas que te reproche que te fueras así...permíteme reprocharte lo que me has enseñado...lo que he aprendido.


Estuve allí, y tú lo sabías...estuve allí, esperándote, sabiendo que no vendrías...pero, en el fondo sabía...que estabas allí.


¿Me olvidarás?...tal vez, o tal vez no...te enseñé mucho...quizás demasiado, pero oye...no me lo reproches.
¿Te olvidaré?...tal vez...aunque no lo creo. Eres realmente especial...¡ Pero qué pregunta ! Claro que nunca te olvidaré...y sé que no me olvidarás...porque en el fondo, esto es fabuloso...aún distanciados así...sin saber nada...hemos aprendido más que nadie...hemos crecido como nadie.
¿Aún no lo sabes? Sé que estabas allí...y tú...en el fondo...sabes que yo...y solo yo...siempre estaré aquí.

sábado, 11 de junio de 2011

El derecho al delirio... (por Eduardo Galeano)



Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea.
En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega; en ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugarde hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiemposde la amnesia obligatoria; la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas delas tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte"; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados,porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.